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Channel: El blog de Campo (Huesca)

Atado y bien atado

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TODO PREVISTO 


El abogado de los campesinos. Breugel el Joven

Vamos a transcribir un documento notarial de 1633. Nos parece curioso. Básicamente se trata de esto: una pareja contrae matrimonio y una de las clausulas de sus capitulaciones matrimoniales establece que si el matrimonio se deshace, el novio podrá recuperar en los plazos y modos fijados en dicho documento, lo que ha aportado en concepto de dote. Como la joven esposa fallece, su marido pide lo que le corresponde, la devolución de lo que ha aportado.

"Que yo, Juan de Cera, vecino del lugar de Navarri, así como Procurador legítimo que soy de Pedro de Cera, mi hijo, mediante poder constituido para el infraescrito de hacer y otorgar por Antonio Torrente de Campo, recibido y testificado en el lugar de Campo, en un día del mes de octubre del año próximo pasado, en dicho nombre, procurados por ciertos justos respetos a mi bien vistos, DIGO Y ME PLACE QUE:

Casa del Torrueco. Nocellas."Despoblados de Aragón"

Atendiendo y considerando que dicho mi principal contrajo matrimonio con Jerónima Bardaxín habitante en la casa de Torrueco,  como consta por capítulos matrimoniales, y haber ofrecido en socorro de su matrimonio pagar mil y seiscientos sueldos jaqueses, los cuales de separarse dicho matrimonio podríalos recobrarlos, de separado el matrimonio y como dicha Jerónima de Bardaxín murió, alegado el caso de la cobranza, POR TANTO

Digo en dicho nombre, que dichos mil y seis cientos sueldos sean tenidos y obligados pagármelos en las tandas siguientes: a saber ahora de presente once libras y media, las cuales he recibido en precio de un buey, el cual recibí en mi poder y posesión del para el día de San Miguel del año presente. Doce libras jaquesas, y en pago de estas doce libras de este año, le consigna desde luego la parte y porción de una estancia de ovejas y cabras que tiene con mº Larruy de Merli, y este ganado haya de ser estimado por dos amigos de cada parte y, después de ser apreciado dicho ganado, todo lo que montare más, lo haya de cobrar dicho Cera en primera paga para día de San Miguel del año de 1635. Otras doce libras jaquesas, en la cual dicha paga de dicho año la cantidad que dichas ovejas montaren más, dicho Cera lo haya de tomar en cuenta para el día de San Miguel del año 1636. Otras doce libras jaquesas para el día de San Miguel de dicho el año de treinta y siete. Otras doce libras jaquesas fin de pago de aquél día en un año continuo y siguiente y cumpliendo Juan Bardaxín los pactos, tandas y promesa que con la presente hace a dicho Juan de Cera, como a heredero que es de dicha Gerónima Bardaxín, prometo en dicho nombre de manteneros en dicha ...  y no faltando a dicha promesa.


Aquellas Navidades

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De hace solo unos años…



Hoy vamos a recordar las Navidades de los años 60, al fin y al cabo también forman parte de la historia (con minúscula) reciente del pueblo. Y contaré cómo la vivíamos nosotros, en casa, que es lo que sé.
Para la cena de Nochebuena nos reuníamos toda la familia y también aquellos amigos que estaban solos y no tenían con quien estar. Como el comedor de mi casa era más bien pequeño y los comensales numerosos, no había sitio para el árbol de Navidad, así es que mi madre, mujer ingeniosa donde las haya habido, ideó una decoración muy especial, espectacular y funcional. 
La lámpara del comedor era de madera, con seis u ocho brazos, no me acuerdo. De cada brazo salían dos o tres cintas de espumillón de colores que iban dirigidas cada una de ellas a un plato, encima del cual, y atado por la susodicha cinta, había un regalo. Antes de la cena, todos a la vez abríamos nuestro regalo, con gritos y aspavientos mostrándonos lo más felices posibles, aunque, Dios lo sabe, aquellos regalos no  eran un gran qué, y es que el Papá Noel se abastecía en el pueblo, y no había mucho surtido donde elegir; una botella de anís El Mono para yayo Daniel, una baraja española para yayo Juan, una botellita de colonia por aquí, unos pañuelos por allá...
Después cenábamos lo que había preparado mi madre, nada especialmente navideño, porque a mi padre no le gustaba ni el cardo (que era lo típico) ni el pescado al horno, así es que tomábamos sopa, cordero con acompañamiento, etc. y los turrones, orejones, almendras y nueces de rigor, con el vinito dulce.
A las doce menos cuarto de la noche, los jóvenes de la familia nos abrigábamos bien y nos íbamos a la misa del Gallo. Y al salir de la misa, después de haber adorado al Niño y cantado el "Ro mi niño, ro", "Entre las tablas la nieve caía",  etc. pues nos acercábamos por casa para dar un beso a los padres y demás familiares y amigos que seguían en animada tertulia. Luego, íbamos a la plaza a calentarnos a la fogata, y a reírnos de cualquier cosa con los amigos. 
El día de Navidad volvíamos a ir a misa, porque era muy bonita y además así podíamos comulgar (con la cena de Nochebuena no habíamos respetado el ayuno necesario para poder comulgar en la misa del Gallo). Además, todo hay que decirlo, era buen momento para arreglarse lo mejor posible, ver a "todo el mundo" y disfrutar del ambiente festivo.
A continuación se iba a tomar el vermut con los amigos y después se hacía la comida con la familia. La sobremesa no era muy larga, porque creo que era a las 5 cuando comenzaba la sesión de cine, y había que llegar pronto para pillar buen sitio. De eso nos encargábamos la "juventud" de la casa, pues éramos los primeros en llegar, apoderarnos de las butacas que estaban libres, sentarnos y repartir prendas de abrigo a diestro y siniestro sobre los asientos, para que se supiera que estaban reservados y esperar allí, defendiendo la posesión, hasta que llegaran nuestros padres, tíos, etc. que se acomodaban mientras salíamos pitando a coger sitio para nosotros, en los bancos de madera que estaban delante de todo...  No era una operación fácil. ¿Cuál era el criterio que se tenía en consideración para saber si habíamos hecho bien nuestro encargo? desde luego, no era si las butacas estaban cerca o lejos de la pantalla o del altavoz del sonido, o en medio o al principio de la fila, sino que lo que se valoraba era la distancia que había entre el asiento y la estufa, pues solo había una para todo el local (pero que una! ¡parecía una locomotora!) y la felicidad de aquella tarde podía depender de si te llegaba su cálido aliento o no.

Terminada la película, y mientras los responsables del cine retiraban las butacas de madera y preparaban la pista de baile, nosotros íbamos a toda velocidad a casa a merendar, darnos un retoque y a volver al salón, donde empezaba la sesión de baile con orquesta, hasta la hora de cenar. Luego, se repetía la jugada: casa, cena, retoque y vuelta al baile, hasta las 2 ó las 3 de la mañana, pues nos marchábamos prácticamente todas las amigas juntas, lo más tarde posible.
¡Cómo se añora aquél buen ambiente y aquella animación, compartiendo todos aquellos buenos momentos en familia!   
En medio de tanto jolgorio y fiesta, la gente de Campo no olvidaba a los vecinos que no tenían muchos motivos de celebración y, con discreción y generosidad, se establecía un tráfico de platos con algunos canelones, un poco de gallina, tres o cuatro huevos, algún dulce hecho en casa, una botellita de vino rancio, etc. que eran recibidos con reconocimiento y cariño por los que lo necesitaban, con el mismo afecto que se les había ofrecido. Costumbres de pueblo. 


Felicitación

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Joaquín Canales

¿No notas nada especial cuando miras este dibujo? Sí, seguro que te pasa como a mi, que cuando lo contemplo siento el calorcillo de la fogata en las mejillas y me sube muchos grados la temperatura del  cuerpo.
Además de envolverte a ti y a mi, esa atmósfera cálida y festiva aún se va más lejos, tan lejos como haga falta, para estar allí donde se encuentre alguien de Campo. No importa que haya restricciones de movilidad perimetrales en el municipio o en la comarca:  los recuerdos que a todos nos trae el humo de estos torcidos troncos quemándose, atraviesan barreras, controles y perímetros de seguridad. Y hasta oímos, junto al crepitar de las llamas, las voces de los que amamos. 
Sin limitaciones en el número de familiares y allegados, la luz de la hoguera nos ilumina por dentro, y en el reflejo de las llamas nos encontramos, otra vez, juntos, todos los de Campo, el PUEBLO ENTERO.
(Eso sí, Joaquín les ha puesto mascarillas a los personajes de su bonito dibujo, por si acaso...).





Esta noche es Nochebuena

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¡Y mañana NAVIDAD!










Gracias de todo corazón por las fotos a Pili Ballarín, Jaime Mur y Celia Miranda. ¡Gracias!



Más nieve

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¡Y VIENE MÁS NIEVE!













Mil gracias a Maribel, Carmen, Roberto, Miguel, Jaime, Alberto y Pilar, que nos dejan compartir sus fotos con todos nuestros seguidores. Un abrazo a todos.  


Para felicitar el Nuevo Año

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 Las “llulletas”


Cuando el Papá Noel todavía no pasaba por Campo, y los Reyes Magos llegaban con una carga de regalos muy muy ligera, porque entonces no eran tiempos de grandes abundancias, había un día durante las fiestas navideñas en las que casi todos los niños del pueblo recibían algún obsequio: era el día de Año Nuevo. 

Efectivamente, ese día, antes de la misa se iba a casa de los padrinos de bautismo para felicitarles el nuevo año, y la madrina, para agradecer la visita, le regalaba a su ahijado o ahijada unas llulletas. Normalmente, éstas consistían en frutas, como castañas, naranjas, manzanas o mandarinas y, eventualmente, algunos dulces, como chocolate, turrón, peladillas o unos caramelos. Había algunos niños que recibían también alguna zarpadeta de orejones o higos secos de casa. Ni que decir tiene que los niños se lo comían todo el mismo día. Dependiendo de las casas y de las posibilidades de cada madrina, éstas ofrecían a sus ahijados los obsequios, más o menos abundantes y mejor o peor presentados. Había algunas que se limitaban a poner las llulletas en los bolsillos de los pantalones o en los del abrigo de las criaturas, pero no faltaban otras que las presentaban en un canastico o una cestica primorosamente preparados para la ocasión, con su pañito de ganchillo o bordado. Es curioso pensar que, al fin y al cabo, los niños de Campo disfrutábamos con lo mismo que lo hacían los del Norte de Europa: con naranjas y dulces. A los holandeses, belgas y alemanes, era San Nicolás quien les repartía (y reparte) las frutas y las golosinas, mientras que en Campo era la madrina quien las regalaba. Ambas fiestas eran muy diferentes, pero lo que ilusionaba a los niños era lo mismo... Y como los buenos momentos hay que procurar repetirlos, aquí queda el dicho:

 “Llulletas de cabo de año... ¡de hoy en un año!”



Feliz 2021

Felicidades

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¡¡¡Felicidades para todos!!!


Hoy queremos celebrar que hemos llegado a las 250.000 visitas. No son las 900.000 que estamos a punto de alcanzar en PROCOLECCIONISMO, pero nos hacen mucha ilusión. 

Gracias a todos los que os asomáis a nuestro blog casero, a los que nos enviáis fotografías, a los que nos informáis de la actualidad del pueblo. Gracias a todos por acompañarnos y darnos apoyo.

 



Fundación de Campo

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Carta de Población, 1297

 


1º). Nos han hecho un gran regalo. Se trata nada más y nada menos que de la Carta de Población de nuestro pueblo, otorgada en 1297 por el abad del Monasterio de San Victorián. Nos la ha proporcionado Santiago Ricarte Fillola, que se topó con ella leyendo una tesis doctoral sobre Ribagorza, tema en el que es un experto. La rica información que la lectura de dicho documento nos ofrece, la iremos analizando en pequeños comentarios, para ajustarnos a la estructura de este medio.

2ª). Me pareció justo transmitirle al autor de dicha Tesis, Guillermo Tomás Faci que estábamos emocionados al conocer la mencionada Carta de Población. Y, persona amable donde las haya, nos ha contestado que él está muy contento de que nos sea útil. Además, nos ha llenado de orgullo diciéndonos que ya conocía el blog y lo visitaba de tanto en tanto. Queremos dejar claro, que toda la información que ofrecemos a continuación, proviene del trabajo del Sr. Guillermo Tomás Faci. 

Introducción hecha, después de dejar constancia de nuestro agradecimiento a los dos benefactores, pasemos a abordar el primer tema sobre dicho documento:


1.- ¿Se  fundó Campo en 1297?

Parece evidente que no, pues según se desprende de la mencionada Carta de Población de Campo, lo que se quiso  entonces no fue crear de la nada un núcleo poblacional, si no que, partiendo de aquél que se había formado espontáneamente, se pretendió establecer una nueva sociedad, en un marco físico y con una estructura social diferentes. Se trataba de brindar un lugar donde vivir y trabajar a un número importante de pobladores.


Y ¿qué es lo que había antes de la Carta de Población en el llamado Valle Axenis o Bardaxín, actual término de Campo? Pues existían dos centros de poder importantes: la Iglesia de Santa María de Campos y el Castillo de Sin, además de una pequeña "comunidad de valle", como tantas otras de las que se asentaron en el Norte peninsular cristiano.

De estos dos centros de poder, podemos decir que la Iglesia ya fue fundada por el obispo de Roda en el año 959 y dedicada a Santa María, San Miguel y San Vicente. Aparece regularmente en los textos con el nombre de Santa María del Campos. En el año 1295 pasó a ser iglesia parroquial y tenía como sufragáneas las iglesias de Santa Muera, Espluga y Biescras. 

Por lo que se refiere al Castillo de Sin, llamado Castro Xino, estaba situado a poco menos de 900 metros de altura, sobre un promontorio que dominaba el valle. Aunque originariamente pudo ser concebido como centro de poder público, en el siglo XI ya lo ocupaba un señor feudal, que tomó como apellido el nombre del valle. Con él vivían los castlanes, vasallos armados que  tenían como misión recoger los impuestos que los campesinos de las pequeñas comunidades debían pagar a su señor. Eran unas seis familias y constituían el poder dominante.


Los campesinos se asentaban, con la excepción de Campo que estaba en el llano, en numerosas aldeas de pequeñas dimensiones ubicadas en lo alto de montículos, como Belvedé, Santa Muera, Aguascaldas, Llert, etc. Muchos de esos núcleos han desaparecido en la actualidad.


Fuente: Guillermo Tomás Faci, Tesis doctoral. Fotografías gentileza de Angel Huguet Ascaso.

Una sociedad "cosmopolita"

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2. ¿Quiénes fueron los pobladores?


              

Con la misma fecha de la Carta Puebla del 2 de abril de 1297, el abad Bernardo de San Victorián redactaba otro documento en el que se establecían las directrices que se debían seguir para fundar una nueva villa en el término de Campo, sobre el núcleo poblacional ya existente. Y, además, hacía un llamamiento para instalarse en la nueva localidad a todos aquellos que habitaban en el entorno. Para subvenir a sus necesidades y dar un medio de vida a esa población que iba a instalarse en el nuevo núcleo poblacional, se procedía al reparto del territorio. La cantidad de caputmansis que se pretendía crear (caputmanso era el conjunto de explotación agrícola formado por  la casa y la tierra) se fijaba en doscientos, lo que suponía un número importante de habitantes.Cada poblador, recibiría una parcela en el pueblo y un lote de tierra en el entorno.


No se pretendió en ningún momento borrar las desigualdades sociales existentes, así es que se pactó con los castlanes del castillo la manera de mantener su estatus dentro de la nueva jerarquía social: ellos, a cambio de obtener parcelas urbanas y agrícolas en la nueva localidad, conservar el alodio asociado al castillo de Sin y poder vender libremente las parcelas que lo constituían sin pagar nada al abad, además de otros privilegios,  aceptaban el nuevo reparto de tierras y los monopolios del monasterio.


Además de las concesiones a los castlanes, en la Carta de Puebla se hacía hincapié en los privilegios que iban a gozar la totalidad de los nuevos moradores del pueblo. Entre otras cosas, se ofrecía una larga lista de impuestos de los que estarían exentos todos los que se instalaran en la nueva localidad. Hay que precisar, de todos modos, que en la larga enumeración se mencionan algunas cargas que ya no estaban vigentes, incluso se enumeraba varias veces la misma con distinto nombre, pero es que de lo que se trataba era de que pareciera una oferta atractiva e incentivara la llegada de nuevos pobladores, ya que no eran fácil en aquella época conseguir los habitantes necesarios para ocupar las 200 casas que se ofertaban. 

Hay que señalar también, que aparte de los beneficios económicos, resultaba igual de atractivo para los campesinos el hecho de liberarse de ciertas exigencias señoriales que pesaban sobre ellos, como ahorrarse los servicios de hueste y cabalgada, supresión de la pecha, cuestia y novena, cenas y albergues, y lezdas y tributos que pesaban sobre las transacciones comerciales, que se eliminaban para favorecer la actividad comercial en la villa. En fin, los campesinos no llegaban a poder equipararse a los hidalgos, pero en algunos aspectos podían considerarse privilegiados. Que es de lo que se trataba. 

Benedictinos

En la Carta Puebla se recogían las firmas de un número importante de nuevos moradores. Casi todos los firmantes se identificaban con el nombre propio y el lugar de procedencia. No podía ser de otra manera porque,  bien sabemos que la fijación de los apellidos no tuvo lugar hasta después del Concilio de Trento (siglo XVI). Por otra parte, muchos de los apellidos se formaron precisamente así, por la utilización de los topónimos. Entre los nombres de lugares y personas que encontramos en la larga lista, mencionaremos a:

Juan de Espluga de Navarri, Miguel de Pociello, E. de Arán, Alegre hijo de Espluga, Doménico de las Eras, Pedro de Aguilar, Juan de Espluga, Domingo de Ballovar, Domingo de Piniello, Guillermo de Roda, Bernardo de Arán, Bartolomé de Villar, Domingo de Pano de Espluga, Pedro Serra, Domingo Ontiéza, Bartolomé de Podio y su hijo Pedro, Juan de Villar, E. Sancho,  Juan de Solanilla, Pedro de Mur, Bartolomé de Villas, Mateo de Navarri, Bernardo de la Porta, Juan de Ciresa, E. San Martín, Lorenzo hijo de Juan de Espluga, Juan de Pedro de Juan Gallart, Jacobo de Villar,  García del Plano, Domingo del Plano, Jacobo de la Serra, Donot de Liena, Policarpio de Senz, García del Plano, Edmundo de Villaplana, Domingo de Liri de Ciallas, Guillermo Ferrrer, Bernardo de la Almunia, Domingo de la Almunia, Juan de Liri, Andrés de Illa Murria, Pedro Pueyo Domingo de Bastaras, Bernardo de Mora, Raymundo de Esterún, Tomás de Bacamorta, Dulce hija de María San Martín...

En fin, unos orígenes bien variados para los fundadores de Campo,  que seguro que habrán dejado su impronta en la identidad del pueblo recién fundado y en el modo de ser de nuestros ancestros.

Fuente: Tesis doctoral de Guillermo Tomás Faci. Fotografías del Monasterio de San Victorián, gentileza de Jose Murciano.  


El trazado de Campo

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3.- Demasiado perfecto para ser espontáneo…

Campo desde Castell de Sin. Angel Huguet

Campo. Angel Huguet

El pueblo se encuentra situado en un valle, a algunos metros de altura sobre el cauce del Esera,  y ligeramente apartado del río, con lo que se pone a salvo de crecidas e inundaciones. Se encuentra emplazado al lado de un barranco, llamado de San Miguel, de donde obtiene el suministro de agua para consumo doméstico, riego, etc. 

Recorriendo las calles del pueblo, o contemplando su plano, se percibe que tanta simetría y coincidencia no puede ser obra del azar. Examinémoslo.


Plano de Campo. M. J. Fuster

Empecemos, por ejemplo,

Campo visto desde un dron. Carlos Rozas

Conforman el pueblo tres largas calles paralela, dirección E. a O.  (1: calle de  la Iglesia. 2: la Plaza, la calle Prior, desde la Plaza a Cabovila, y la calle del Medio, en el sentido opuesto. 3: calle del Vallo, desde la calle San Antonio a Cabovila, y calle de Nueva, desde la calle San Antonio hasta el final, en el otro sentido). Esas calles están cortadas perpendicularmente por  la calle San Antonio.

Las viviendas presentan, o presentaban (porque actualmente han sufrido modificaciones), algunas peculiaridades según la ubicación:

- Calle la Iglesia: Bajando de la iglesia, a mano izquierda, las casas estaban abiertas al barranco.

- En la Plaza,  todas las casas  disponían de una salida por la parte de atrás, ya fuera a la calle de la Iglesia o la calle el Vallo. En uno de los lados hay una hilera de porches que permitiría facilitar el comercio en días de mal tiempo. 

- En la Calle del Vallo: las casas del lado izquierdo, bajando desde Cabovila, tenían una parcelita detrás, como si fuera un jardín en una urbanización moderna, y que dedicaban a huerto.

El pueblo presentaba una estructura cerrada, que le confería la función de una fortificación. Sólo había dos puntos para entrar y salir del pueblo: en una de esas entradas se levantó una ermita dedicada al patrón de los animales, San Antón, y la otra se puso bajo la advocación de San Sebastián que protegía a las personas de la peste y otras epidemias.



Había dos abrevaderos, uno en la plaza Cabovila, y otro en el otro extremo del pueblo, cerca de la rampa.

Extramuros se encontraban situados un conjunto de pajares, que normalmente constaban de dos pisos, en el inferior se criaba el cerdo que cada familia tenía, y el piso superior servía para almacenar la paja. Esta zona recibió el nombre de los Pallerez.

Según Guillermo Tomás Faci, parece evidente que la configuración del nuevo núcleo de población, reflejaba la  estructura social que se estaba formando. Así, es lógico pensar, que los pobladores más poderosos ocuparan el mejor lugar del pueblo, que no era otro que la Plaza Mayor. Allí se instalaron los Aventín, Altemir, Mur y algún vecino más (curiosamente "sus casas" son conocidas por el apellido). Y, aunque sea una simplificación, pues siempre hay excepciones, diremos que, curiosamente, el resto de las casas se ha conocido habitualmente por un nombre de mujer, como Casa Manuela, Casa Mercedes, Casa Catalina o Casa Pepeta Catalina, casa Vitoria, casa Jacinta, casa Filomena, casa Rafela,  o por el oficio: Casa Calderero, Casa del Alpargatero, casa el Barbero, casa el Cestero, el Molinero, el Maestro...

Campo. M. J. Fuster

Aparte del reparto de la parcela en el pueblo, también se procedió a una reparcelación general en el territorio en torno a el, dedicado a los cultivos, con el fin de obtener lotes de tamaño similar.  Según Guillermo Tomás, este plan se llevó a término entre los ríos Ésera y Rialbo, en una superficie aproximada de 50 hectáreas. Se puede constatar la planificación que se siguió, por el hecho de que los lindes de ese espacio dedicado a tierras de cultivo, son paralelos o perpendiculares a las calles del pueblo, y que el camino que lleva a ellos, y desde el que se organiza su distribución, sale de la calle San Antonio, prolongándose por el llamado camino del Pllano, o camino el Llano. 

 

Heraldo de Aragón

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¡Somos extraordinarios!     

Hoy, 8 de enero, el "Heraldo de Aragón", ha publicado en "Aragón Extraordinario" un artículo de Angel Gayúbar sobre Campo, donde se ha ocupado, con interés y buen criterio, de:

- el Museo de Juegos Tradicionales, con una entrevista a Fernando Maestro; 

- una descripción detallada de nuestro pueblo y su problemática actual;

-  un recorrido por las actividades deportivas que se pueden llevar a cabo en Campo y

-  ¡de nuestra super Colección de Hueveras! 



¡Gracias por el artículo!


Temperatura bajo cero

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Y el hielo sobre todo lo demás



Campo, 8 de enero por la mañana





Esta mañana el termómetro de la farmacia daba la temperatura de 
- 10º. Vamos, ¡que estaba todo chelao!

Fotos gentileza de Jaime Mur

Más nieve en Campo

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¡Que no solo nieva en Madrid!









Fotos de hoy mismo, 9 de enero, gentileza de Virginia Fuster (las cuatro primeras) y de Pilar Castillo (las 4 siguientes). ¡Gracias!

Nieve por todas partes

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Hasta donde hubo fuego,

ahora hay nieve.          








(Las cinco primeras fotos son gentileza de Maribel Sesé, la 6ª y la 7ª de Maria Pilar Ballarín y la 8ª de Mari Carmen Martí. ¡Mil gracias!)



Los santos barbudos

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San Antón, patrón de los animales


San Antonio Abad es uno de los tres santos, llamados los "barbudos" que celebra su fiesta esta semana. La conmemoración de San Pablo tiene lugar hoy, día 15 de enero; la de San Mauro el 16, es decir, mañana, y la de San Antonio el 17.

En Campo se le dedicó una ermita a San Antonio Abad que, con alguna modificación, todavía se encuentra en la entrada sur del pueblo. Y es que, antiguamente, en su fachada se apoyaba un gran arco que cubría totalmente la vía pública. En el lado opuesto a la fachada de la ermita, había un gran banco de piedra, el pedrizo. Los niños se refugiaban allí, debajo del arco, cuando llovía.

Las coplillas del rosario de la aurora dedicadas al santo dicen así:

"De desgracias los fieles cristianos

Antonio, gran santo, dignaos librar,

ya ves cómo esta cristiana villa

 te honra en esta día

con solemnidad.

Hay que gracia que alcanza del Cielo

el cristiano pueblo, San Antonio Abad,

que por amor a Jesús querido,

se apartó del siglo a la soledad."


Según nos cuenta Antonio Castel en su libro "Devociones y actos litúrgicos de Campo (Huesca). Tomo 1",  la celebración de la fiesta de San Antonio, el día 15 de enero, en realidad ya comenzaba el día anterior por la tarde, con el rezo del santo rosario en la ermita del santo.  Para la ocasión, la imagen del santo era profusamente adornada con flores por las vecinas de la calle San Antonio.

Lloviera, nevara o hiciera sol, a las doce de la mañana del día 17, se organizaba la procesión con la imagen del Santo desde la ermita hasta la iglesia parroquial, donde se celebraba la misa. Allí se quedaba la imagen durante una semana.
Después de la misa, unos niños con capazos o canastas y acompañados por una persona del Ayuntamiento, pasaban por todo el pueblo, casa por casa, para pedir la colaboración de los vecinos. Y estos respondían con lo que tenían a disposición, ya fuera unas longanizas, tortas, botellas de vino, licores, frutos secos, ropas, etc.
Después de comer, ya por la tarde, se procedía a la subasta en la Plaza Mayor, que era muy concurrida, especialmente de hombres y niños, que venían incluso de los pueblos vecinos. Y es que se le tenía mucha devoción al santo, no en vano era el patrón de los animales, base de la subsistencia, junto con la agricultura, de nuestros pueblos.  Lo recaudado en la subasta era destinado al mantenimiento de la ermita.
  
Arco de San Antonio. Dorita Brunet en bicicleta 


y el protector de las epidemias

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San Sebastián

San Sebastián

A San Sebastián, cuya festividad se celebra el 20 de enero, se le dedicó una ermita en Campo  en la entrada situada al Este del pueblo, para que el santo protegiera a la población de pestes y enfermedades. No es mal momento el actual para encomendarnos a San Sebastián... 

Misa en la ermita de San Sebastián

La fiesta, lo mismo que ocurre con San Antonio, empieza la víspera por la tarde, con el rezo del rosario. Al día siguiente, se procede al traslado de la imagen hasta la iglesia parroquial, donde permanecerá una semana. Antes de comer se pasa por las casas a recoger aquello que los vecinos quieren donar y por la tarde se procede a la subasta.

Traslado de la imagen del santo a la iglesia parroquial

Las coplillas dedicadas al santo, dicen así:

"Entre los mártires más gloriosos

y más valerosos fue san Sebastián,

que con saetas fue traspasado

y después degollado siendo capitán.

Libradnos san Sebastián glorioso,

a vuestros devotos de calamidad,

Ya ves como esta cristiana villa de Campo,

Te honra en este día con solemnidad."  

Ermita de San Sebastián, en Campo. A. Huguet

La ermita de San Sebastián se complementaba, igual que la ermita de San Antonio, con un arco abovedado que cubría toda la vía pública, y que tenía un gran banco de piedra al otro extremo de la fachada. Todo el arco tuvo que ser demolido para facilitar el paso de vehículos.  


Liberales o absolutistas

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 De 1820 a 1823 Guerra Realista



Después del levantamiento de Riego contra el absolutismo de Fernando VII, en 1820, varias acciones militares tuvieron lugar por el norte de Aragón para acabar con los insurgentes (liberales). 

DIARIO CONSTITUCIONAL, POLÍTICO Y MERCANTIL DE BARCELONA. Núm. 268. Martes, 24 de septiembre de 1822.

"NOTICIAS NACIONALES.- Sesto distrito militar. Comandancia general. División volante de tropas nacionales en persecución de facciosos. Excmo. Sr. Toda la facción de Navarra ha pasado en Pont de Montañana hacia Tremp; al no ser posible darles alcance y saber que hacia Naval se había oído fuego cuya noticia me confirmó un oficial del brigadier Sainz, diciéndome que los tenía a la vista, me decidió a hacer una batida entre el Esera y el Cinca, por si encontraba algunos restos de las gavillas; mas solo existe una a las órdenes de Besieres con cuatro compañías, que ignoro porque incidente no siguió la marcha de las demás.

He sabido en este pueblo que entre el suceso de Bolea y nuestra persecución, gavillas que tenían 900 hombres se han quedado en 50. Las raciones pedidas son en número de 1200, de lo que se infiere que la facción podrá solo tener mil hombres, siendo así que cuando salió de Navarra tenía tres mil. Para evitar que Besieres intentase algo contra el convoy, yo mismo con 500 hombres lo escoltaré hasta Campo, y si es menester hasta Benasque, permaneciendo aquí el comandante Garcés hasta mi vuelta, y el brigadier Sainz, de quien nada sé. Dios guarde a V. E. muchos años. Graus, 8 de setiembre de 1822. Juan Antonio Tabuenca. Excmo. Sr. comandante general del sexto distrito."

 

Aragón en abierto

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¡Que ilusión! ¡HA VENIDO A VISITARNOS LA TELEVISIÓN ARAGONESA



Ayer, 28 de enero, los reporteros de ARAGON EN ABIERTO llegaron a Campo para visitar nuestra exposición de hueveras, en LA GALERÍA, que Pilar Castillo tuvo la amabilidad de enseñarles. Y no solo eso, sino que, además, respondió atentamente y con conocimiento de causa a todas las preguntas de la periodista. Gracias, Pilar, nos da alegría pensar que hoy Campo y la colección han sido un poco protagonistas en un programa de la televisión aragonesa.

Desde casa, lo hemos visto así:







Fotos de mi cuñada  Angeles y mías

 

Dificil de tragar

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Caldo para los recién casados

Un plato de no muy buen gusto para muchos


Era una antigua costumbre en muchos pueblos de Aragón y también en el resto de España: llevarles a los novios la noche de su boda, o posteriormente, cuando regresaban de viaje de novios, una taza de caldo, pretexto para que los jóvenes del lugar se divirtieran un rato a costa suya. En algunas localidades en vez de llevarles caldo les servían una taza de chocolate. Y, aunque la recién estrenada pareja se hubiera pasado muy bien sin tanta solicitud, no había cerrojos ni llaves que pudiera evitarles esa temida visita nocturna. 

En Campo, el “llevar el caldo” a los recién casados ha sido una costumbre muy arraigada que ha llegado prácticamente hasta nuestros días. Aunque su “escenificación” sufrió alguna transformación con el paso del tiempo, la naturaleza y espíritu de la fiesta parece ser que no experimentó ningún cambio desde su origen.

¿En qué consistía ese rito del caldo? Ocurría que después de celebrarse la boda en el pueblo, y como los recién casados no solían marcharse de viaje de novios, los amigos hacían preparar un caldo, muchas veces con las gallinas que robaban en casa de la propia novia. Entrada la noche y cuando menos lo esperaban los desposados, se presentaban en su habitación los solícitos amigos para ofrecerles, en medio de bromas de más o menos gusto (más bien malo), una tacita de caldo para reponerse. El que los recién casados marcharan de viaje de novios o se fueran los primeros días a dormir a casa de algún amigo o conocido, no conseguía para nada hacer olvidar a sus paisanos la cita pendiente.

Esta broma pesada se toleraba con admirable resignación por todos los jóvenes del lugar. De hecho, normalmente el caldo se llevaba cuando se casaba un chico del pueblo, que se suponía que ya sabía de qué iba el asunto ya que él mismo habría asistido y contribuido a muchas otras ceremonias de ese tipo. Es decir, una especie de justicia de hoy me toca aguantarme a mí, porque ayer te tocó a ti.

Vemos a través del texto que el Obispo de Lérida suscribió en el siglo XVIII, en una visita a Morillo de Liena, hasta qué punto la Iglesia se preocupaba por el cariz que iban tomando las bromas que se hacían al llevar el caldo. No sé si en Murillo se hizo caso a esta disposición, ni si en Campo se hizo alguna llamada de atención de este estilo, lo cierto es que, como hemos dicho, se practicó hasta hace bien poco.

Este es el texto en cuestión:

Murillo de Liena. Visita de Monseñor Gregorio Galindo, Obispo de Lérida.

Por quanto con mucho dolor nuestro avemos entendido que en este lugar muchos jóvenes y otras personas de poco juicio y temor de Dios Nuestro Señor, con grave perjuicio de sus almas y escándalo de los fieles acostumbran llevar a la cama la colación o caldo de gallina a los desposados o recién casados, la primera noche.

Deseando quitar tan abominable costumbre y evitar los muchos pecados que de ella se siguen, ya por las palabras torpes que dizen, ya por las acciones deshonestas y provocativas que practican,

Mandamos a todas y qualesquiere personas de qualquier estado y condición que sean bajo la pena de excomunión mayor “lata sententiae ipso facto incurrenda”, que en adelante no lleven a las recién casados a la cama la dicha colazión o caldo en dicha primera noche ni en otras, ni vayan, y si alguno hiciese lo contrario mandamos al Rector lo ponga en tablillas y nos de aviso.

 El seis de octubre del año 1751”.


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¿Se puede esconder un monte? 

 


Foto gentileza de www.aragonincoming.com 

En el año 1854 las Cortes Constituyentes españolas empezaron a dictar las medidas oportunas para que pasaran a propiedad particular la mayoría de los bienes que estaban en poder de  manos muertas, porque los políticos de entonces, de principios económicos liberales, consideraban que las tierras amortizadas quedaban al margen del comercio y se sustraían a todo tipo de tributación. Se pensaba que privatizando los montes éstos estarían más cuidados y se aprovecharían mejor. El mismo Jovellanos decía “tengan los dueños el libre y absoluto aprovechamiento de las maderas y la nación logrará muchos y buenos montes”.

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De los montes desamortizados en 1855, les correspondió a los municipios el 80% del producto de la venta, que recibieron en títulos de Deuda Pública. En otros casos, fueron los mismos vecinos de cada Ayuntamiento agrupados en “Sociedades” o “Comunidades de Montes” quienes se hicieron con la propiedad de los mismos. De todos modos, muchos de los pueblos altoaragoneses consiguieron escapar de dicha obligación de venta pues, a pesar de haber salido sus montes a subasta nadie presentó una oferta de compra, constituyendo esos montes sin vender el núcleo más importante de los montes de “Libre Disposición de los Ayuntamientos”, que actualmente están incluidos en la categoría de “Montes de Utilidad Pública”. Algunos de los pueblos que consiguieron conservar sus montes fueron: Campo, que tenía la Garona; Morillo de Liena Tisonera; Yali que pertenecía a Foradada y Viú, etc.

 

A principios del siglo XX los políticos regeneracionistas tomaron conciencia del problema que suponía la deforestación y su influencia nefasta en la erosión del suelo y de las consecuencias que ello conllevaba, como inundaciones, etc. Destacó en esta campaña de mentalización nuestro Joaquín Costa, que insistió una y otra vez en este punto. Se llevaron a cabo entonces las primeras repoblaciones forestales, especialmente en las cabeceras de las cuencas de los ríos.

 

El control de las autoridades forestales sobre todo el terreno que era de su competencia no cejaba. Los ayuntamientos “propietarios” a veces querían despistar algún monte de un control tan férreo con el fin de actuar sobre él más libremente, pero no era tarea fácil, por no decir imposible. Vemos, por ejemplo, el expediente del Distrito Forestal de Huesca, que lleva el título Investigación del monte oculto Cajicar, La Cuarta y Las Planas, y en el que está implicado el pueblo de Campo. El 29 de diciembre de 1924 el ingeniero Jefe de la Jefatura de Montes enviaba una carta al alcalde constitucional de Campo en la que le decía: 


Joaquín Costa

“Teniendo noticias de que en ese término municipal existe un terreno denominado “Cajicar, Lacuarta y las Planas” que aprovechan los vecinos de Campo, sin sujeción a Plan alguno, se servirá V. remitir a esta Jefatura con toda urgencia certificación de los datos con que figura amillarado aquel terreno, expresando los límites, cabida aproximada, actual poseedor, nombre del que satisface la contribución, etc. etc. para determinar si procede incoar el expediente de inclusión en el Catálogo de los públicos, caso de reunir las condiciones que las disposiciones vigentes señalan para este objeto”.

 

Como el alcalde no contestó a esta requisitoria, el 10 de marzo del mismo año se le volvió a enviar otra comunicación, advirtiéndole que si no contestaba en el plazo de 25 días se le exigirían “responsabilidades correspondientes a su morosidad y abandono”.

 

Así las cosas, el alcalde de Campo envió un informe (¡el 15 de abril!) explicando que el monte Cajigar figuraba amillarado a nombre de “Antonio Lacoma y Socios” y los terrenos “Las Cuartas” y “Las Planas” eran partidas de monte enclavadas en el llamado Cajigar. Efectivamente, el monte Cajigar había sido escriturado a favor de Francisco Lacoma Vidaller en el Registro de la Propiedad de Boltaña, el 20 de marzo de 1873.

 

El Ingeniero Jefe no quedó demasiado convencido porque, con fecha 27 de abril del mismo año, le dirigió a un subalterno un escrito en el que decía que: “cuando por otros servicios tenga que visitar el término de Campo, practicará Vd. un reconocimiento sobre los terrenos denominados Cajicar, La Cuasta y Las Planas, que según antecedentes que tiene esta Jefatura constituyen un monte oculto de unas 500 hectáreas de terreno pobladas de pino y quejigo..”.

 

Finalmente, todo se arregló y, en el informe final que facilitó la Jefatura Forestal, el 16 de octubre de 1925, se concluía en el último Considerando que:

 

“Considerando que el art. 5° del Estatuto Municipal vigente ha derogado las leyes desamortizadoras, en cuanto a los bienes de los Municipios.

 

Esta Jefatura acuerda que no ha lugar a la clasificación como de utilidad pública de los referidos terrenos y recomendar al Ayuntamiento de Campo, incluya en su Inventario de sus bienes patrimoniales mandado formar por el art. 22 del Reglamento de Hacienda Municipal, las superficies de aquellos cuya propiedad no se acredite debidamente por particulares, y ejerza todas las acciones necesarias para conservar sus derechos sobre los mismos con arreglo a los artículos 4 y 191 del Estatuto Municipal”.

 

Los vecinos de Campo supieron, pues, conservar sus derechos, convirtiendo los bienes de común del municipio en propiedad de todos ellos gracias a la creación de una sociedad. Cabe recordar, en este sentido, que en el contrato que “Catalana de Gas y Electricidad S. A.”, suscribió con los vecinos de nuestro pueblo, se confirma cuál era la naturaleza de esa propiedad:

 

“Los indicados vecinos de Campo, propietarios pro-indiviso de los montes llamados Avellana, El Rincón, La Garona, Aguasalenz y El Cajigar, cada uno solamente por los derechos que tienen y pueden corresponderles en los referidos montes, ceden a y en favor de la indicada Sociedad los terrenos que de dichas fincas haya ocupado y necesite ocupar en lo sucesivo con motivo de la construcción de presas, canales, casas de máquinas, líneas eléctricas y demás obras necesarias para la construcción de los Saltos de El Run, Argoné y Campo, o que a ellas afecten para su explotación y la de los demás que construya, por el tiempo que la repetida Sociedad necesite ocuparlos”.

 


Después de la nieve

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Ya se presiente la primavera



 

Fotos gentileza de Jaime Mur

1905

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Buscando la LUZ   



En el Anuario-Riera de 1905,  se ofrece el siguiente detalle de la población de Campo.
Elemento oficial
Alcalde.- Don José Altemir Bielsa
Secretario.- Don José Boya Pons
Juez Municipal.- Don  Elías Boj Peiret
Fiscal.- Don Manuel Puyalto Formen
Párroco.- Don Antonio Abad Ribera
Administrador de Correos.- Don Francisco Luengo Pera
Autoridad militar.- D. Eduardo Ortiz Borrás, Sargento de la Guardia Civil.
Abacerías.- Miguel Blanch, Ramón Mascaray
Albañiles (Maestros).- Antonio Ariño, Francisco Ballarín, Sebastián Ballarín José Cereza
Alfarerías.- Vicente Fumad A. Vicene Fumad R. Mateo Pubil
Barberías.- Sebastián Blanch, Miguel Sesé
Cafés José López
Carnicerías.- José Mur, Pedro Mur
Carpinterías.- Joaquín Aused, Juan Antonio Palacín, José Saludas
Comestibles.- Joaquín Ballarín, Francisco Luengo, Pedro Mur, Manuel Puyalto, Joaquín Silles
Cucharas (Fabricantes).- José Blanch, Miguel Blanch, Pedro Blanch, José Castillón, Cayetano Nestares, Antonio Sesé, José Sesé, Miguel Sesé B, Miguel Sesé, Francisco Solana.
Escuelas municipales, para niñas: Antonia Villa. Para niños: Antonio Jabierre
Estancos.- Antonio Puertas
Ferreterías.- Juan Herrero, Antonio Herrero, Juan Laforga, José Lailla
Ganaderos.- José Altemir, José Canales, José Mur
Harinas (Molinos) Joaquín Aused
Herrerías.- Juan Salanova, Antonio Sanz
Hojalaterías.- José Laforga, José Lailla
Panadería.- Manuel  Canales
Pesadas.- José Altemir, Joaquín Canales, José Canales, José Mur, Manuel Pallaruelo, José Peired 
Quincallerías.- Miguel Blanch, Ramón Mascaray
Servicio carruajes.- A Graus, diario a las 3 tarde, precioi 2 ptas asieto
Tabernas.- Joaquín Ballarín, Francisco Luengo, Jaime Mur, José Mur, Pedro Mur, Manuel Puyalto, Joaquín Silles
Tejas y ladrillos (Hornos de).- Vicente Fumad A., Vicente Fumad R, Mateo Pubil
Tejidos (comercios).- Miguel Blanch, Ramón Mascaray
Vinos (almacenes).- Mariano Canales, Víctor Sancha
Propietarios.- José Altemir, Elías Boj, José Mur.   
***
                                                                                                     "EL DIARIO DE HUESCA", 7 de julio 1905  
ASUNTOS PROVINCIALES. Instalación Eléctrica.  


"Se ha ultimado el contrato, para practicar los trabajos de instalación eléctrica con destino al alumbrado público y a usos industriales en la villa de Campo, con la importante casa de  Don Pedro Fons y Cía. de Zaragoza, entidad constructora que ha realizado numerosas instalaciones de la misma índole en Aragón y en otras regiones, lo cual es prenda segura de acierto y de que en breve disfrutará la mencionada villa montañesa de las ventajas de que vienen gozando otras localidades populosas, pues en octubre próximo han de quedar terminado los trabajos.
Este asunto ha recibido gran impulso merced al interés y actividad que han desplegado los conocidos propietarios de Campo, Sres. D. Joaquín Aused y D. Manuel Puyalto.
Reciban éstos y la villa de Campo nuestro parabién por las ventajas que han de obtener con el establecimiento de tan utilísima mejora".
            
***
Confederación Hidrográfica del Ebro. Informe Técnico de revisión de características. Extinción del derecho.  22-9-2009

Molino viejo

Expediente inicial: "Con fecha 21 de agosto de 1905 por resolución dictada por el Gobierno Civil, fue otorgado título de derecho a favor de Joaquín Auset Guerri (inscripción ...). Las características del aprovechamiento según su inscripción son las siguientes:
Titular: Joaquín Auset Guerri
Objeto: Aprovechamiento de aguas derivadas del río Esera en término municipal de Campo (Huesca) con destino a fuerza motriz.
Cauce: Río Esera
Municipio: Campo (Huesca)
Caudal: 670 /s.
Salto Bruto: 5,75 m
Título del derecho: Resolución con fecha 21 de agosto de 19905 dictada por el Gobierno Civil
Observaciones: Motor Molino harinero.
Consta en sus antecedentes que el aprovechamiento consistía en la derivación de las aguas del río Esera, por su margen izquierda, en un punto situado aguas abajo de la confluencia de barranco de San Miguel, mediante una presa escollera a un canal de conducción de 844,32 m de longitud que discurría a cielo abierto por la ladera izquierda del río hasta donde se producía el salto, en cuyo punto se emplazaba el molino". 
***
"DIARIO DE HUESCA", 9-9-1905. Vacantes.

Se halla vacante la plaza de Médico-Cirujano de la villa de Campo y su partido, que lo componen los pueblos de Murillo de Liena, Navarri, Las Colladas, Foradada,  Senz y Viú, Barbaruens, Seira, Avi, Biescras, Aguascaldas, Liri, Esterún, Ejea, Serrate, Padarniú y Vacamorta. Puede solicitarse hasta el 25 del actual.
***
"DIARIO DE HUESCA", 3-11-1905. Ferias.

Se han celebrado recientemente las ferias en Campo y Castejón de Sos, con bastante animación, por lo que respecta a concurrencia de feriantes y de ganado, pero las reses se han vendido a precios mucho más bajos que en el año anterior.


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  Un año difícil de olvidar


Este no fue un año precisamente tranquilo en España. Reinando Alfonso XIII, uno de los acontecimientos más impactantes, ocurrió el 8 de marzo, y fue el asesinato a tiros del Presidente del Gobierno, Eduardo Dato. El conservador Antonio Maura ocupó meses después el cargo hasta el año siguiente, 1922, en el que se celebraron elecciones. Otro de los hechos que también  convulsionaron  a la sociedad española aquél año,  fue el conocido Desastre de Annual en Marruecos, acaecido entre el 22 de julio y el 9 de agosto. 

Al contrario de lo que acontecía en el resto del territorio nacional, parece ser que en nuestro pueblo la vida discurría sin grandes acontecimientos, a juzgar por lo poco que aparece en la prensa de la provincia. La sola preocupación que se percibe en algunos escritos, es la necesidad de encontrar el sustento diario ¡que ya es! 

"El Diario de Huesca", 18 de abril. Esquela funeraria de don Manuel Lloréns Galindo.

En esta esquela se señala que Manuel Llorens trabajó como Auxiliar en las Oficinas Centrales de la Diputación Provincial. Su vinculación con Campo se debe a que su madre, Manuela Galindo Carreras era natural de Campo, donde se casó en segundas nupcias con el médico Manuel Lloréns Bescos, que llegó a nuestro pueblo en el ejercicio de su profesión. Fruto de ese matrimonio fueron tres hijos: Manuel, Clotilde y Petronila. Posteriormente se trasladaron a vivir a Huesca.

Las dos hermanas viajaban todos los veranos a Campo, donde pasaban sus largas vacaciones, "acontecimiento" del que se informaba puntualmente en el "Diario del Alto Aragón". Manuel las acompañaba con frecuencia, y justo antes de fallecer, pasó varios meses en nuestro pueblo, probablemente en un intento de restablecer su salud.

Manuel tuvo una gran amistad con Ramón Acín, el famoso intelectual, pintor y político oscense. El artista fotografió a Manuel en diferentes ocasiones y dibujó varias caricaturas suyas.   

*** 

"El Diario de Huesca" 2 de junio. Sucesos.-

"Joven arrollado por un automóvil.- La benemérita de Campo da cuenta a este Gobierno civil de haber sido arrollado y muerto instantáneamente por el automóvil de servicio público de la empresa Leridana Benasquesa, entre Graus y Benasque, el joven de Sahún Jesús Gairín Delmás, de trece años.

El triste suceso ocurrió en el kilómetro 20 de la carretera de Barbastro a la frontera, cuando el infeliz muchacho pretendió entregar una carta al conductor estando el auto en marcha. El chófer ha quedado detenido en Graus"

***

En la villa de Campo, a siete de Noviembre de mil novecientos veintiuno, reunidos los Sres. del Ayuntamiento, juntamente al Sr. Presidente de Montes, acordaron lo siguiente:

Ponen en conocimiento de la Sociedad Catalana de Gas y Electricidad que obran en nuestro poder las autorizaciones de los vecinos de esta localidad que se hace mención para instalar los postes y tendidos que sean necesarios para la conducción de la fuerza concedida por la citada sociedad a esta villa.

Los nombres de los que han firmado el contrato se expresaran a continuación. D. Joaquín Porté, D. Antonio Sierra, Don Joaquín Morancho, Don Manuel Pallaruelo, Don Ignacio Lanau, Don José Laencuentra, Don José Galindo, Don Antonio Ariño, Don Elías Boj.

No lo han firmado los Sres. siguientes: Don José Altemir, Don Pedro Aventín, Don Joaquín Sillés y Don Antonio Mur. No obstante han concedido sus permisos a esta Corporación para instalar los postes y tendidos siempre que se haga el menor daño, por cuanto se puede proceder a plantar dicha línea y respondemos por los que firman a todo cuanto pudiera ocurrir.

Y para que así conste firmamos y sellamos la presente con la fecha que encabeza este acta".  

***


Una postal de...

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Malpertus y Rouvière (Francia)     


Esperando que aparezcan los primeros colores de la primavera, recordaremos los del otoño pasado con las imágenes que nos envió Hugo, de la excursión que hizo con sus amigos el 20 de octubre del 2020.